La escuela rancagüina de Karate Shotokan JKA obtuvo el quinto lugar del medallero en el Torneo Metropolitano de Til Til, con tres medallas de oro y seis de plata.
Con una actuación que refleja el crecimiento deportivo y formativo de sus integrantes, la Escuela Jiyukan Kintsugi, perteneciente al estilo Karate Shotokan JKA, tuvo una destacada participación en el Torneo Metropolitano de Til Til, realizado el pasado 30 de agosto.
La delegación rancagüina estuvo integrada por 11 alumnos, quienes enfrentaron una exigente jornada competitiva y consiguieron ubicar a la escuela en el quinto lugar del medallero general, con un total de 21 puntos, gracias a la obtención de tres medallas de oro y seis de plata.
La institución es dirigida técnicamente por el Sensei Juan Asenjo, 3° Dan JKA, y cuenta además con la participación de Francisca Lucaveche, 1° Dan JKA, quienes tienen como uno de sus principales objetivos entregar a sus alumnos no solo herramientas para la competencia, sino también los principios fundamentales que sustentan la práctica del karate.
Una escuela abierta a todas las edades
Jiyukan Kintsugi desarrolla su trabajo formativo en dos sedes ubicadas en el sector Baquedano de Rancagua: una en el sector Santa Julia y otra en la intersección de circunvalación con Santa Filomena.
Las clases están dirigidas a niños desde los cinco años y sin límite de edad, permitiendo que personas de distintas generaciones puedan acercarse a la disciplina y desarrollar sus capacidades físicas, técnicas y personales.
Para la escuela, el karate constituye un proceso permanente de aprendizaje, donde la competencia es solamente una parte de un camino que considera igualmente importantes la disciplina, el respeto y la perseverancia.
Una cosecha de medallas
En Til Til, los representantes de Jiyukan Kintsugi tuvieron una participación destacada en distintas categorías.
En 5 y 6 años, Fabio Rivero se quedó con el primer lugar en Kata y el segundo lugar en Kumite, demostrando sus condiciones desde las primeras etapas de formación.
En la categoría 7-8 años, Anastasia Mercado consiguió el segundo lugar en Kata, mientras que Gennaro Sazo obtuvo el cuarto lugar en Kumite.
En 9-10 años, Julieta Rivero tuvo una de las actuaciones más sobresalientes de la delegación, alcanzando el primer lugar en Kata y segundo lugar en Kumite. La joven deportista, además, forma parte de la selección nacional JKA 2026, antecedente que proyecta su carrera competitiva a nuevos desafíos.
En esta misma categoría, Agustín Silva también representó a la escuela con una participación que suma experiencia a su proceso formativo.
Entre los 11 y 13 años, Trinidad Whiteley fue parte de la competencia, mientras que en la categoría 14-16 años, Antonia Cortés también defendió los colores de Jiyukan Kintsugi.
En esa misma franja etaria, Javiera Almuna logró una destacada actuación al conquistar el primer lugar en Kata y segundo lugar en Kumite. Su hermana Gabriela Almuna, en tanto, obtuvo el cuarto lugar en Kumite.
La representación de la escuela también estuvo presente en las categorías adultas. En 20-29 años, Martha Iraghua alcanzó el cuarto lugar tanto en Kata como en Kumite.
Por su parte, en la categoría 30-39 años, Alan Ossa consiguió doble medalla de plata, tras obtener el segundo lugar en Kata y segundo lugar en Kumite.
Más allá de los resultados
Para el equipo técnico de Jiyukan Kintsugi, los resultados obtenidos en Til Til son motivo de satisfacción, pero representan también una parte de un proceso mucho más amplio.
“Como Sensei y Senpai, nos llena de orgullo ver reflejado en esta nota el esfuerzo, la dedicación y el crecimiento de nuestros alumnos”, expresaron desde la escuela.
En ese sentido, cada entrenamiento y cada competencia son entendidos como instancias de aprendizaje. El objetivo no se limita a conseguir medallas, sino a formar personas capaces de enfrentar los desafíos dentro y fuera del tatami.
“Cada entrenamiento, cada competencia y cada desafío forman parte de un camino que construimos juntos, donde lo más importante no son solo los resultados, sino los valores que el Karate nos enseña: disciplina, respeto, perseverancia, humildad y espíritu de superación”, señalaron desde Jiyukan Kintsugi.
La mirada puesta en octubre
Con el buen resultado conseguido en Til Til, la escuela rancagüina ya tiene su próxima meta en el horizonte. Los deportistas se encuentran preparando su participación en la Copa Jiyukan O’Higgins, evento que se desarrollará durante el mes de octubre.
Será una nueva oportunidad para que los representantes de Jiyukan Kintsugi puedan poner a prueba el trabajo realizado durante los entrenamientos y continuar avanzando en su desarrollo competitivo.
Así, desde el sector Baquedano de Rancagua, una escuela que recibe a niños desde los cinco años y también a adultos sin límite de edad continúa construyendo, paso a paso, una comunidad en torno al Karate Shotokan JKA, donde cada logro deportivo se transforma también en una oportunidad para aprender, crecer y superarse.




