A través de una capacitación que permitió ver conceptos fundamentales y generar una instancia de reflexión respecto de aquellas prácticas que forman parte del trabajo cotidiano de los funcionarios.
La alimentación proporcionada a las personas durante su estadía hospitalaria constituye un elemento relevante para su cuidado y proceso de recuperación. Por ello, es fundamental asegurar que los alimentos entregados sean inocuos y reúnan las condiciones adecuadas para un consumo seguro, lo que implica una responsabilidad directa de los equipos encargados de los servicios de alimentación en los establecimientos que conforman la red asistencial.
En este contexto, se llevó a cabo una capacitación dirigida a los funcionarios de los Servicios de Alimentación y Nutrición de la red hospitalaria de la región de O’Higgins, cuyo objetivo fue reforzar y actualizar sus conocimientos, habilidades y prácticas vinculadas con la seguridad e inocuidad de los alimentos. Esta actividad estuvo orientada a promover procedimientos adecuados en las distintas etapas del proceso de alimentación, contribuyendo así a la entrega de alimentos seguros y de calidad a las personas hospitalizadas.
“La inocuidad alimentaria es un componente fundamental de la atención en salud, especialmente cuando hablamos de personas hospitalizadas que, por su condición, pueden ser más vulnerables a las enfermedades transmitidas por los alimentos. Una de las principales características de esta capacitación fue la metodología de aula invertida, que permitió que los participantes revisaran previamente los contenidos a través de módulos asincrónicos y llegaran a las jornadas presenciales con conocimientos que posteriormente pudieron aplicar y profundizar mediante actividades prácticas, análisis de situaciones y dinámicas participativas”, destacó el encargado Regional de Servicios de Alimentación del Servicio de Salud O´Higgins, Luis Pérez.
En relación con la metodología implementada en la capacitación, el profesional explicó que “permitió aprovechar el espacio presencial no solamente para transmitir información, sino principalmente para aprender haciendo, resolver situaciones propias de la realidad de los Servicios de Alimentación, Nutrición y fortalecer el trabajo de los equipos”.
Durante la capacitación se abordaron diversos contenidos vinculados directamente con las labores que desarrollan los equipos de alimentación hospitalaria. Entre las materias consideradas estuvieron la higiene personal, el correcto lavado de manos, la recepción y almacenamiento de alimentos, la prevención de la contaminación, las enfermedades transmitidas por los alimentos y las micotoxinas.
Una de las funcionarias participantes, fue la auxiliar del Servicio de Alimentación del Hospital de Nancagua, Cecilia Olguín, quien destacó la instancia de aprendizaje. “Fue una jornada muy provechosa, como la del año pasado, en el que también reforzamos lo que habíamos aprendido. Nunca es tarde para fortalecer lo aprendido, especialmente todo lo relacionado con la inocuidad alimentaria”.
Dentro de los desafíos planteados durante la jornada, está el seguir promoviendo una cultura donde la seguridad de los alimentos sea reconocida como un componente fundamental de la atención sanitaria, y donde cada integrante del equipo comprenda cómo su labor contribuye directamente a proteger la salud, el bienestar y la seguridad de los pacientes.
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