Pichilemu.-La jornada entregó herramientas clave para reconocer situaciones críticas y actuar de manera oportuna frente a emergencias.
Con el foco puesto en la seguridad y el bienestar de los pacientes, el Hospital de Pichilemu realizó una jornada de capacitación dirigida a cuidadores de los programas de Cuidados Paliativos Universales (CPU), Alivio del Dolor y Dependencia Severa, reforzando su rol en la detección temprana de emergencias.
La actividad, titulada “Buen uso de los servicios SAMU y Urgencias”, se desarrolló en la Sala MEL del establecimiento y convocó a decenas de cuidadores, quienes participaron activamente en esta instancia formativa orientada a mejorar la toma de decisiones en momentos críticos.
La capacitación estuvo a cargo del enfermero de Urgencias, Ignacio Vargas, y del kinesiólogo reanimador del SAMU, Sebastián Celis, quienes entregaron conocimientos prácticos para distinguir cuándo acudir a un servicio de urgencia, solicitar una ambulancia o requerir apoyo especializado del SAMU.
La enfermera (s) y encargada de los programas CPU y PAD, Lorena León Piña, destacó la relevancia de esta iniciativa al ser de “gran provecho para educar a nuestros cuidadores sobre el funcionamiento de los servicios, los riesgos asociados y las prestaciones que brindamos tanto en urgencias como en los operativos de rescate. Es fundamental que ellos sepan identificar signos de alarma para actuar de forma oportuna frente a una emergencia real”.
La profesional también valoró el compromiso de los equipos clínicos y el trabajo colaborativo desarrollado durante la jornada, agradeciendo especialmente la participación de los expositores y el apoyo de la enfermera Carolina Gracia, quien se integró al trabajo con cuidadores del programa de Dependencia Severa.
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Solicitada
DECESO
Con profundo pesar y un inmenso dolor en nuestros corazones,
comunicamos el sensible fallecimiento de nuestro querido padre, esposo y
abuelito:
PEDRO PEREIRA COFRÉ
(Q.E.P.D.)
Su deceso ocurrió el día jueves 16 de abril, en la ciudad de Viña del Mar, lugar
donde residía junto a su amada familia.
Don Pedro inició su viaje hacia el descanso eterno rodeado del amor de sus
hijas y nietos, quienes lo acompañaron con cariño y dedicación en sus
últimos momentos, brindándole la paz necesaria para su encuentro con el
Creador.
Su partida deja una huella imborrable y un profundo dolor en todos quienes
tuvieron el privilegio de conocerlo, tanto en Viña del Mar como en Rancagua,
ciudades donde construyó su vida con sencillez, amor y entrega. Será
recordado por el cariño infinito de su familia, sus numerosos nietos y los
muchos amigos que hoy lamentan su partida.
Su memoria vivirá por siempre en nuestros corazones.
Familia Pereira Lagos




