Región de O’Higgins.- La primera reunión del año del Programa Especial de Salud y Pueblos Indígenas (PESPI) convocó a dirigentes de distintos territorios para evaluar avances y proyectar desafíos, con foco en mejorar la comunicación y fortalecer la participación.
En dependencias del Servicio de Salud O’Higgins se desarrolló la primera reunión del año 2026 del Programa Especial de Salud y Pueblos Indígenas (PESPI), instancia que reunió a dirigentes de organizaciones indígenas provenientes de distintos puntos de la región de toda la red asistencial, como Pichilemu y Mostazal.
El encuentro tuvo como principal objetivo revisar el trabajo realizado durante 2025 y proyectar las líneas de acción para el presente año, en un espacio marcado por el diálogo y la participación activa de las comunidades.
Durante la jornada, se presentó un balance de las actividades ejecutadas el año anterior, junto con dar a conocer las iniciativas que se buscan implementar en 2026. Además, se generó un espacio para que los dirigentes compartieran sus miradas con respecto al desarrollo del programa.
Al respecto, la facilitadora intercultural del Servicio de Salud O’Higgins, Karen Nahuelqueo destacó esta primera jornada, ya que “pudimos entregar un balance de lo realizado el 2025, pero también proyectar el trabajo para el 2026, incorporando la opinión de los dirigentes y recogiendo su evaluación del programa”.
Fortalecer la comunicación: un desafío clave
Uno de los principales consensos que surgió en la reunión fue la necesidad de mejorar los canales de comunicación entre el sistema de salud y las comunidades indígenas, reconociendo esta área como un desafío prioritario.
Sobre lo anterior, la facilitadora intercultural, señaló que “es fundamental que la comunidad indígena tenga una voz dentro del servicio y pueda participar en estas instancias, incluso en algunas tomas de decisiones”.
La convocatoria de dirigentes de distintos territorios permitió recoger visiones representativas de la región y reforzar el enfoque territorial y cultural del programa PESPI. En este contexto, la participación de las comunidades se consolida como un eje para el desarrollo de acciones en salud.




