Rancagua.- Un intenso proceso de preparación vive la Escuela de Taekwondo Jeon-Sa Fénix, cuyos deportistas afinan los últimos detalles para representar a la Región de O’Higgins y a Chile en competencias nacionales e internacionales durante las próximas semanas.
La academia, que desarrolla sus entrenamientos en la sede social de la Villa Los Guindos, ubicada en el pasaje La Atajada de Rancagua, es dirigida por el maestro Cristian Gutiérrez Morales, 4° Dan, quien ha impulsado un trabajo orientado tanto a la formación deportiva como al desarrollo integral de niños, niñas y jóvenes.
La escuela cuenta con una preparación especializada en las modalidades de Poomsae (formas), combate y defensa personal, disciplinas que han permitido a sus alumnos alcanzar un destacado nivel competitivo y proyectarse en importantes certámenes.
Uno de los principales desafíos será la participación de cuatro alumnas en el Campeonato Panamericano de Taekwondo, que se disputará los días 29 y 30 de agosto en Lima, Perú, donde representarán a Chile.
Las deportistas seleccionadas son Agustina Escobar Gaete, categoría Juvenil Danes; Emilia Escobar Gaete, categoría Cadete Danes; Javiera Torres Aceituno, categoría Adulto -30 Danes; y Valentina Torres Aceituno, categoría Cadete Danes.
El maestro Cristian Gutiérrez explicó que la preparación para este importante desafío ha sido intensa y sostenida durante varios meses.
“Hemos trabajado durante varios meses entrenando seis días a la semana, tanto en Rancagua como en Santiago, preparando a nuestras cuatro deportistas para llegar de la mejor forma al Panamericano”, señaló.
Sin embargo, el entrenador reconoció que el camino no ha sido fácil debido a la falta de apoyo económico para concretar el viaje.
“Hemos golpeado muchas puertas buscando apoyo, pero en todas nos han señalado que los recursos ya están comprometidos para otras actividades deportivas. Se nos ha hecho muy difícil conseguir auspicios por parte de las municipalidades, por lo que las propias deportistas, junto a sus familias y la comunidad de la escuela, han debido organizar completadas, rifas y ventas de bonos para reunir los recursos necesarios que permitan costear pasajes, alimentación, alojamiento e inscripciones”, comentó.
Gutiérrez destacó que la clasificación al torneo continental es consecuencia del esfuerzo y compromiso demostrado por las jóvenes deportistas.
“Todos sus logros son fruto del esfuerzo, la perseverancia y la constancia. Nada ha sido fácil y todo lo que han conseguido ha sido gracias al trabajo que realizan día a día”, afirmó.
El instructor también manifestó su preocupación por la escasa valoración que, a su juicio, reciben las deportistas en algunos establecimientos educacionales.
“En sus respectivos colegios y liceos tampoco han encontrado el apoyo que esperábamos. Enviamos las cartas de invitación y los pasajes para acreditar que representarán a la región y al país, pero nos sorprendió la respuesta de algunos establecimientos, donde incluso han puesto dificultades con el tema de la asistencia. Es lamentable que no se valore el esfuerzo que realizan estas jóvenes para representar a Chile en una competencia internacional”, sostuvo.
Asimismo, resaltó el rol fundamental que cumplen las familias en este proceso.
“El gran pilar de ellas ha sido su familia y la escuela, tanto en el aspecto emocional como económico. Sin ese respaldo sería imposible cumplir este sueño”, expresó.
Finalmente, el maestro destacó el compromiso que mantiene con cada uno de sus alumnos.
Como maestro, mi labor es entregarles las herramientas, guiarlas y apoyarlas en todo lo que pueda. Si estuviera en mis manos y tuviera los recursos, las llevaría con todo pagado para que pudieran cumplir sus sueños. Ellas se lo merecen por todo el sacrificio que han realizado”, concluyó.
Mientras las cuatro seleccionadas ultiman su preparación para el Campeonato Panamericano, el resto de los integrantes de la Escuela Jeon-Sa Fénix continúa entrenando con miras a los próximos campeonatos nacionales, que se disputarán el 8 de agosto en Olivar y el 12 de septiembre en Osorno.
Con estos nuevos desafíos, la academia rancagüina continúa consolidándose como un importante semillero del taekwondo regional, formando deportistas con proyección nacional e internacional y promoviendo valores como la disciplina, el respeto, la perseverancia y el trabajo en equipo.




