Talca.- Las regiones enfrentan realidades distintas y, por lo mismo, requieren soluciones acordes a sus propias necesidades. En la Región del Maule convivimos con fenómenos que actualmente están transformando nuestra forma de entender el desarrollo: el envejecimiento de la población, los cambios en los sistemas productivos, los desafíos sanitarios emergentes, la sostenibilidad ambiental y la necesidad de fortalecer la innovación en distintos ámbitos.
Frente a este escenario, las instituciones de educación superior tenemos la responsabilidad de formar profesionales capaces de responder a estas nuevas demandas. La formación de postgrado no puede desarrollarse de espaldas al territorio; por el contrario, debe contribuir a generar conocimiento, capacidades y soluciones que impacten positivamente en la calidad de vida de las personas.
La Región del Maule es un ejemplo claro de ello. Hoy observamos una población que envejece progresivamente, una realidad que plantea importantes exigencias para los sistemas de salud, los cuidados, las políticas públicas y la formación de especialistas.
La magnitud de este desafío queda reflejada en las cifras. Según los resultados del Censo 2024, más del 15% de la población de la Región del Maule tiene 65 años o más, porcentaje que continúa creciendo y que sitúa al envejecimiento como uno de los fenómenos demográficos más relevantes para el territorio. Esta realidad exige contar con profesionales especializados y preparados para responder a las necesidades de una población que demanda cada vez más servicios, cuidados y políticas orientadas a una mejor calidad de vida.
A ello se suman requerimientos propios de una región con una fuerte vocación agrícola y ganadera, donde la relación entre salud humana, animal y ambiental adquiere especial relevancia. Temas como la seguridad alimentaria, las zoonosis, el cuidado de los recursos naturales y la sostenibilidad productiva requieren profesionales capaces de trabajar desde enfoques integrales e interdisciplinarios.
Es precisamente desde esta perspectiva que en la Universidad Santo Tomás Talca hemos impulsado una oferta de magísteres orientada a las necesidades actuales y futuras de la región. Programas como Gerontología Clínica Interdisciplinar, Una Salud y Comportamiento Alimentario y Nutrición responden a desafíos concretos que hoy están presentes en nuestras comunidades y que demandan profesionales con una formación avanzada y especializada. A ellos se suma el Magíster en Innovación Educativa para la Educación Superior, que busca fortalecer las competencias pedagógicas y la capacidad de innovar en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Más allá de entregar nuevos conocimientos, estos programas buscan desarrollar capacidades para analizar problemas complejos, generar investigación aplicada y contribuir a la toma de decisiones basada en evidencia. Nuestro propósito es que los profesionales que se forman en la Región del Maule puedan aportar al desarrollo del territorio desde sus propios ámbitos de acción, fortaleciendo instituciones, organizaciones y comunidades.
La educación continua y la formación de postgrado son hoy herramientas fundamentales para enfrentar un entorno cada vez más dinámico. Como Universidad Santo Tomás, creemos que el conocimiento adquiere mayor valor cuando se pone al servicio de las personas y de los territorios.
Por ello, seguiremos fortaleciendo espacios de formación avanzada que permitan responder a los desafíos del presente y anticiparnos a los del futuro, contribuyendo al desarrollo sostenible de la Región del Maule y de quienes la habitan. Porque cuando la formación especializada se conecta con las necesidades reales del territorio, no solo transforma trayectorias profesionales, sino que también contribuye al bienestar y progreso de toda una región.
Por María Inés Domper
Rectora Santo Tomás Talca




