Región de OHiggins.- La certificación destaca el trabajo de equipos de atención primaria que han consolidado una atención centrada en las personas, sus familias y comunidades.
En una ceremonia de reconocimiento encabezada por el Servicio de Salud O’Higgins, nueve establecimientos de atención primaria de la región fueron destacados por culminar exitosamente su proceso de certificación en el Modelo de Atención Integral de Salud Familiar y Comunitario durante el año 2025, consolidando una forma de atención que pone a las personas, sus familias y entornos en el centro de la gestión sanitaria.
Los establecimientos certificados corresponden al CECOSF Loreto y el CESFAM Francisco Labrín de la comuna de Coltauco; el CESFAM de Chépica; el CESFAM Rienzi Valencia de Rengo; el CESFAM San Vicente; y las Postas de Salud Rural El Manzano de Zúñiga, Idahue, Pencahue y Rinconada, estas últimas pertenecientes a la comuna de San Vicente.
Un reconocimiento al compromiso con la comunidad
La directora de Atención Primaria del Servicio de Salud O’Higgins, Carolina Silva, valoró el esfuerzo de los equipos y destacó que este proceso “busca que los equipos de salud desarrollen una atención con calidad, centrada en el usuario, su familia y la comunidad”, señaló.
Por su parte, la jefa del Departamento de Modelo de Atención Integral de Salud Familiar y Comunitario, Cecilia Aravena, explicó que esta certificación es el resultado de un trabajo permanente que va mucho más allá de cumplir requisitos administrativos, ya que “es un modelo de gestión que debe orientar todas las prestaciones que entregan los equipos de salud”, indicó.
Además, la profesional destacó que el enfoque familiar permite comprender la salud desde una mirada integral, considerando factores como la familia, la comunidad y los determinantes sociales que influyen en el bienestar de las personas, “permitiendo desarrollar intervenciones más oportunas y cercanas a las necesidades reales de la comunidad”, finalizó.
El orgullo de los equipos de salud
Uno de los establecimientos reconocidos fue el CECOSF Loreto de Coltauco. Su coordinadora, Erna Espinoza, destacó que el proceso representó un desafío importante para todo el equipo, “pero también una gran oportunidad para nuestra comunidad y para nosotros como funcionarios de salud. Ver los logros alcanzados y el impacto que esto tiene en las personas es una de las satisfacciones más importantes del servicio público”, expresó.
Aprender para fortalecer la atención primaria
La jornada también permitió relevar experiencias de fortalecimiento del modelo de salud familiar. Entre ellas, la presentada por la nutricionista del Departamento de Salud Municipal de Chimbarongo, María Ignacia Núñez, quien realizó una pasantía en la Universidad do Extremo Sul Catarinense de Brasil y destacó que “a partir de las buenas prácticas observadas desarrollamos un proyecto de intervención aplicable a nuestro centro de salud, fortaleciendo el modelo de salud con énfasis en la gestión comunitaria y la promoción de la salud”.
La certificación obtenida por estos nueve establecimientos representa un importante avance para la atención primaria de la región, reafirmando el compromiso de los equipos de salud con una atención más humana, integral y participativa. Un trabajo silencioso, pero fundamental, que fortalece el vínculo con las comunidades y contribuye a construir una salud cada vez más cercana a las personas y sus necesidades.




