Rancagua.-En el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, las aulas del Colegio Isabel Riquelme se convirtieron en un espacio de reflexión. Estudiantes de séptimo y octavo básico de este establecimiento de Rancagua compartieron más de 50 relatos de 100 palabras, donde plasmaron su propia visión sobre la importancia de crecer protegidos, estudiar y jugar en entornos seguros para poder armar sus proyectos de vida.
La actividad fue encabezadas por la Seremi del Trabajo y Previsión Social, Carmen Gloria Manríquez, junto a sus pares de Educación, Jorge Abarzúa, y de Desarrollo Social y Familia, Cristian Flores, donde se distinguieron a todos los participantes y se premio a los tres mejores relatos.
Para la Seremi del Trabajo, el verdadero valor de la jornada estuvo en poner el foco en la perspectiva de los propios jóvenes:
“Hoy fueron los niños, niñas y adolescentes quienes nos invitaron a mirar de frente una realidad que vulnera sus derechos básicos. Leer sus historias nos recuerda que no podemos bajar los brazos; debemos seguir empujando la prevención, la detección temprana y la erradicación de estas prácticas. Queremos una región donde el futuro de cada niño se construya desde el resguardo y el juego, no desde la obligación laboral”, enfatizó Carmen Gloria Manríquez.
Esta iniciativa se cruza directamente con los lineamientos de la Estrategia Nacional “Crecer Protegidos”, una hoja de ruta estatal para la próxima década que busca blindar los derechos de la niñez mediante enfoques como la equidad de género, la protección social, la descentralización y la realidad de las familias chilenas.
La pertinencia de este encuentro en la zona no es casualidad. El sector agrícola es una de las actividades que más concentra trabajo infantil en el mundo (alcanzando un 61% a nivel global), lo que representa un reto enorme para zonas rurales y agrícolas como la Región de O’Higgins. A esto se suman las cifras de la Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes (EANNA), que advierte que en Chile un 15,5% de los menores de entre 5 y 17 años se encuentra en situación de trabajo infantil, una realidad que la Mesa Regional CRETI busca revertir activamente.
El encuentro cerró con un momento emotivo: la lectura en voz alta de los escritos más destacados y la entrega de diplomas a los participantes, dejando claro el mensaje final de la jornada: los sueños de los niños se escriben en los cuadernos y junto a sus familias, jamás trabajando.





