Lolol.- A través de un modelo híbrido que combinó herramientas digitales y un encuentro presencial con el Consejo Consultivo de Usuarios, el centro asistencial consolidó la base de su informe de gestión 2025. Los equipos destacaron la alta colaboración comunitaria, proyectando desafíos para la difusión y el fortalecimiento de la representatividad local.
En un paso decisivo hacia la transparencia institucional y el fortalecimiento del control ciudadano, el Hospital de Lolol dio por concluida de manera exitosa su fase de Pre-Cuenta Pública Participativa correspondiente a la gestión del periodo 2025. Este proceso metodológico, articulado bajo las directrices del Departamento de Participación Social y Trato al Usuario del Servicio de Salud O’Higgins, tiene por objetivo construir en conjunto los informes de gestión pública de la mano de los propios pacientes y agrupaciones civiles antes de su presentación oficial.
El diseño del proceso estuvo liderado a nivel técnico por el trabajador social del establecimiento, Julio Morales López, y se caracterizó por un enfoque de trabajo colaborativo que integró la modernización interna con la presencialidad comunitaria.
La planificación de esta Pre-Cuenta Pública se dividió en dos dimensiones estratégicas: una optimización interna para los equipos de salud y una apertura directa hacia la ciudadanía. En el ámbito administrativo, el hospital dispuso de plataformas compartidas en la nube que facilitaron el acceso, revisión y retroalimentación fluida entre las distintas unidades del recinto asistencial, agilizando la sistematización de los datos de gestión.
En paralelo, el vínculo con el entorno se consolidó mediante dos instancias desarrolladas junto al Consejo Consultivo de Usuarios del Hospital de Lolol. En primer lugar, se aplicó una encuesta diagnóstica a través de la herramienta digital Google Forms. Este instrumento permitió recopilar las experiencias previas del Consejo de Desarrollo Local (CDL) y reunir aportes preliminares sobre los contenidos que la comunidad consideraba prioritarios de evaluar.
El hito cúlmine de esta etapa se concretó en un taller presencial donde los representantes de la comunidad revisaron los antecedentes de gestión, expusieron sus observaciones directas y colaboraron activamente en el diseño final del documento.
Estas actividades no solo permitieron transparentar los programas ejecutados por el hospital, sino que además incorporaron las perspectivas ciudadanas directas, favoreciendo una construcción representativa del quehacer institucional.
La experiencia de esta fase previa ha dejado valiosas lecciones para la gobernanza del centro asistencial. La dirección del Hospital de Lolol y sus referentes de participación destacaron que la clave del éxito futuro radica en profundizar las coordinaciones tempranas con las unidades internas y sostener un canal de comunicación permanente y abierto con los usuarios organizados.
Publicidad





