Santa Cruz-.- La actividad fue organizada por la Unidad de Cuidados Paliativos y Alivio del Dolor y contó con el testimonio de la paciente Yocelyn Caro González, quien compartió su experiencia de vida con el objetivo de entregar un mensaje de esperanza a otras personas y sus familias.
Una instancia de encuentro y reflexión se desarrolló en el auditorio del Hospital de Santa Cruz con el conversatorio “Viviendo el diagnóstico de una enfermedad terminal: una historia de vida, fortaleza y esperanza”, organizado por la Unidad de Cuidados Paliativos y Alivio del Dolor del establecimiento.
La actividad convocó a pacientes, familiares, cuidadores, funcionarios y comunidad hospitalaria, quienes pudieron conocer en primera persona la experiencia de Yocelyn Caro González, paciente de la Unidad, quien compartió el proceso que ha vivido durante este último año tras ser diagnosticada con cáncer.
La enfermera jefa de la Unidad de Cuidados Paliativos y Alivio del Dolor, Claudia Rojas, destacó la importancia de generar este tipo de espacios, afirmando que “este conversatorio fue mucho más que una actividad educativa; fue un espacio de encuentro, escucha y humanidad. Quisimos acercar los cuidados paliativos a nuestra comunidad y conversar desde una mirada profundamente humana”, señaló.
Actualmente, la Unidad mantiene alrededor de 400 pacientes bajo control en la microárea de Colchagua y Cardenal Caro, por lo que, según explicó Rojas, resulta fundamental fortalecer el acompañamiento y la educación de pacientes y familias, además de la atención clínica.
En ese contexto, la participación de Yocelyn permitió relevar la importancia de escuchar las experiencias de quienes viven con una enfermedad avanzada. “Detrás de cada diagnóstico hay una historia, una persona y una familia que necesitan ser escuchadas y acompañadas”, sostuvo la profesional.
Para Yocelyn Caro, compartir su historia fue una experiencia especialmente significativa, indicando que “llegar al corazón de personas que están pasando por una situación similar, ya sea como pacientes o acompañantes. Espero haber podido entregar, aunque sea, un granito de esperanza”, expresó.
La paciente valoró además la realización de estas instancias, destacando que permiten conversar no solo sobre cuidados paliativos y alivio del dolor, sino también sobre prevención y la importancia de prestar atención a las señales que entrega el propio cuerpo.
Desde la Unidad de Cuidados Paliativos y Alivio del Dolor valoraron la acogida de la actividad y reafirmaron su compromiso con una atención centrada en las personas. “Queremos seguir construyendo una atención donde cuidar también signifique escuchar, acompañar, aliviar y estar presentes, poniendo siempre a la persona en el centro”, concluyó Claudia Rojas.
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