Rancagua.- Hay obras que permanecen en el tiempo porque, más allá de la época en que fueron escritas, consiguen retratar comportamientos, frustraciones y contradicciones que continúan formando parte de la sociedad. Tres tristes tigres, de Alejandro Sieveking, es una de ellas.
Considerada una de las piezas significativas de la dramaturgia chilena de la segunda mitad del siglo XX, la obra llegará nuevamente a las tablas, esta vez de la mano del Teatro Casa del Arte, en funciones programadas para los días 13, 14 y 15 de agosto.
Escrita y estrenada en 1967, Tres tristes tigres presenta a cuatro personajes cuyas vidas se encuentran marcadas por la precariedad, las apariencias y la necesidad de encontrar una salida a sus propias circunstancias. La obra transcurre en un espacio cotidiano, donde las conversaciones, los desencuentros y las aspiraciones personales van revelando, con humor y cierta amargura, una mirada crítica sobre la sociedad.
Su vigencia también está relacionada con la manera en que Sieveking construye a sus personajes. No se trata simplemente de una comedia para provocar risas. Detrás de los diálogos y situaciones aparentemente triviales aparecen el miedo a la pobreza, la falta de oportunidades, las relaciones de conveniencia y el permanente deseo de aparentar aquello que no se es.
Es precisamente esa combinación de humor y crítica social la que ha permitido que la obra continúe siendo representada. El propio Sieveking señaló que uno de los temores que atravesaban la construcción de sus personajes era la pobreza y la falta de trabajo, una preocupación que, lejos de quedar encerrada en la época en que fue escrita, mantiene una inquietante actualidad.
La historia de Tres tristes tigres también está estrechamente ligada al cine chileno. Un año después de su estreno teatral, Raúl Ruiz llevó la obra a la pantalla grande en una adaptación libre que se transformaría en una de las películas fundamentales de su trayectoria y en una pieza relevante del denominado Nuevo Cine Chileno.
La versión que llegará a Casa del Arte contará con las actuaciones de Evaristo Acevedo, Carmen Poblete y Mario Poblete, además de la participación especial de la reconocida actriz Silvia Santelices, quien se suma a esta propuesta para reencontrar al público con una obra que forma parte de la memoria y del patrimonio de la dramaturgia nacional.
Más que una mirada nostálgica hacia el teatro de otra época, esta nueva puesta en escena constituye una oportunidad para volver a encontrarse con personajes que hablan de aspiraciones, carencias, apariencias y relaciones humanas. Elementos que, bajo distintas formas, siguen presentes en la vida cotidiana.
Porque uno de los méritos de Tres tristes tigres está precisamente ahí: en conseguir que el espectador pueda reírse de sus personajes y, al mismo tiempo, reconocerse en algunas de sus contradicciones.
Los días 13, 14 y 15 de agosto, Casa del Arte abrirá nuevamente sus puertas para recibir este clásico de la dramaturgia chilena, en una propuesta que invita a reencontrarse con el humor, la crítica social y la vigencia de una obra que, casi seis décadas después de su estreno, todavía tiene algo que decir.




