Nancagua.- En el marco de las actividades previas a su Cuenta Pública, el Hospital de Nancagua reunió a vecinos y agrupaciones en un diálogo presencial. Los usuarios aplaudieron la eficiencia de la farmacia, la podología y el fuerte impacto del programa de atención domiciliaria.
Con el firme propósito de fortalecer la salud participativa, el Hospital de Nancagua llevó a cabo un provechoso encuentro presencial con los miembros de su consejo consultivo y grupos de autoayuda. La instancia, diseñada como una etapa consultiva previa a la Cuenta Pública oficial del establecimiento, permitió validar el impacto positivo que los diversos programas institucionales tienen directamente en la calidad de vida de los habitantes de la comuna.
Daniela Celis, encargada de Participación Ciudadana del Hospital de Nancagua, destacó la relevancia de haber optado por un formato de conversación abierta y presencial. “Había varias opciones de modalidad, se podía hacer por encuesta u online. Nosotros preferimos hacerlo en vivo, presencial con la comunidad que conoce el hospital y que trabaja con nosotros siempre”, explicó, relevando el valor de escuchar cara a cara a los usuarios.
El balance de la jornada fue sumamente positivo, destacando el profundo agradecimiento de los vecinos hacia aquellas prestaciones que rompen las barreras del aislamiento y acercan la medicina a los hogares más vulnerables, entre las que destaca el programa de Atención Domiciliaria a Postrados, liderado por la Dra. Gálvez, se consagró como uno de los pilares mejor evaluados por la comunidad. Los asistentes enfatizaron el tremendo alivio familiar y logístico que representa el hecho de que el equipo médico concurra a las casas a realizar controles y tomar exámenes, evitando traslados complejos de pacientes que no pueden moverse por sus propios medios. Asimismo, se valoró con entusiasmo el nuevo enfoque de trabajo y apoyo dirigido a los cuidadores.
Otro de los puntos altos de la jornada fue el funcionamiento de la Unidad de Farmacia. Los usuarios manifestaron su satisfacción al contrastar el servicio local con el de otros recintos asistenciales, agradeciendo que las filas no son extensas y que el stock de medicamentos es constante. En caso de faltar excepcionalmente un fármaco, destacaron que el personal los contacta de forma personalizada para coordinar su entrega.
Los vecinos también aplaudieron el desempeño de la nutricionista fija a cargo del área de infancia, adolescencia y de la central de alimentación de hospitalizados, al igual que los positivos resultados del programa de podología, catalogado como un beneficio vital para el bienestar de los adultos mayores y pacientes diabéticos de la zona.
En un clima de mutua colaboración, la comunidad y el hospital también abordaron de manera constructiva las tareas pendientes para seguir fortaleciendo el servicio. Entre ellas, los usuarios expresaron su anhelo de que profesionales clave —como la psicóloga de enlace para el apoyo en urgencias de salud mental o la nutricionista del programa cardiovascular— puedan pasar a formar parte de la dotación fija del establecimiento en lugar de operar bajo compra de servicios. De igual manera, se dialogó de forma transparente sobre la histórica aspiración comunitaria de contar a futuro con una nueva infraestructura hospitalaria, un desafío de largo aliento que el centro asistencial asume como una oportunidad para seguir optimizando la gestión actual junto a sus pacientes.




