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EL HOSPITAL DE SANTA CRUZ LLEVÓ EL SABOR DIECIOCHERO A SUS PACIENTES

Santa Cruz.- Con preparaciones inspiradas en la gastronomía chilena, la Unidad de Nutrición y la Central de Alimentación del hospital buscaron llevar el espíritu de las Fiestas Patrias a quienes debieron permanecer hospitalizados durante esas fechas.

Para muchas personas, las Fiestas Patrias eran sinónimo de reuniones familiares, comidas tradicionales y momentos de encuentro. Sin embargo, para quienes debieron pasar esas fechas hospitalizados, la celebración adquirió una dimensión diferente. Conscientes de ello, la Unidad de Nutrición y la Central de Alimentación del Hospital de Santa Cruz prepararon durante esa semana una propuesta especial para acompañar a los pacientes y acercarles parte de las tradiciones chilenas.

“Estar hospitalizado en esas fechas tan significativas siempre representó un desafío emocional para los pacientes y sus familias”, explicó la nutricionista clínica del Hospital de Santa Cruz, Jocelyn Moreno, quien destacó que el equipo entendió la humanización en salud como una práctica que también se expresaba a través de la alimentación.

La iniciativa contempló distintas preparaciones inspiradas en la gastronomía nacional, que se entregaron como una “sorpresa” durante los diferentes tiempos de comida. Entre ellas se incorporaron tortillas, pebre, berlines, empanadas y postres típicos, siempre considerando las indicaciones y necesidades particulares de cada paciente.

“Cada preparación se adaptó a las necesidades de cada uno de nuestros pacientes, según sus propios requerimientos. El objetivo fue equilibrar tradición y nutrición mediante el trabajo coordinado entre nutricionistas y manipuladoras de alimentos”, señaló Moreno.

De esa manera, detrás de cada bandeja existió un trabajo que comenzó con la planificación nutricional y continuó con la elaboración, el porcionamiento, el montaje y la distribución de los alimentos. En ese momento, la Central de Alimentación entregó alimentación a al menos 70 pacientes diarios en atención cerrada, provenientes de la población de la provincia de Colchagua y de la microárea del secano costero.

Pero la propuesta dieciochera no se quedó solamente en los sabores. Cada comida se acompañó por mensajes de aliento y cariño, que buscaron generar un momento especial para quienes se encontraban lejos de sus hogares. Para la Unidad de Nutrición, esos pequeños gestos permitieron establecer un vínculo con los pacientes que iba más allá del acto clínico. “Les recordó que había un equipo humano pensando en ellos y que nos importaba su bienestar integral”, enfatizó Jocelyn Moreno.

Un trabajo de equipo

La iniciativa fue posible gracias al trabajo conjunto de todo el equipo de la Unidad de Nutrición y la Central de Alimentación. En ella participaron Irene González, nutricionista jefa; Cristian Astorga y Gustavo Ortega, nutricionistas clínicos; Lilian Aravena, nutricionista de producción; y Jocelyn Moreno, nutricionista clínica, junto a las manipuladoras de alimentos Rosa Silva, Pamela Labbé, Fernando Pérez, Bárbara Barrera, Ana Fuentes, Fabiola Ramírez, Elizabeth Silva, Camila Saavedra y Angélica Santana.

Por su parte, el director del Hospital de Santa Cruz, Dr. Sebastián Urzúa, quiso “reconocer y agradecer profundamente el trabajo de todo el equipo de la Central de Alimentación y de nuestra Unidad de Nutrición. Detrás de cada preparación y de cada mensaje hubo dedicación, cariño y un compromiso que fue mucho más allá de entregar una alimentación adecuada. Fueron gestos que ayudaron a nuestros pacientes a sentirse acompañados y que reflejaron el enorme trabajo que realizaban diariamente nuestros funcionarios y funcionarias para entregar una atención cada vez más humana y cercana”, valoró.

Fiestas Patrias también con autocuidado

Desde la Unidad de Nutrición también aprovecharon esas celebraciones para entregar recomendaciones a la comunidad, e invitaron a disfrutar de las comidas típicas sin caer en restricciones extremas ni en sentimientos de culpa.

La profesional recomendó mantener los tiempos habituales de alimentación, evitando prácticas como saltarse el desayuno para comer más durante el almuerzo. También llamó a escuchar las señales de saciedad, a incorporar frutas y verduras a la mesa festiva y a disponer de distintas alternativas para mantenerse hidratado. “En esas fechas fue fundamental enfocarse en el autocuidado, el placer consciente y disfrutar en familia desde el bienestar”, señaló Moreno.

Finalmente, la invitación fue a recordar que las Fiestas Patrias eran, ante todo, una oportunidad para compartir. Realizar actividades al aire libre y poner el foco en la compañía de familiares y amigos permitió disfrutar de esas celebraciones de manera equilibrada, entendiendo que la comida era parte del encuentro, pero no el único objetivo.

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